Me cago en quien tú ya sabes. Me cago en el sistema educativo también. Me cago poco en los que lo han hecho, pero me cago mucho en los que lo interpretan.
Me cago en los que creen que saben y me cago en los que creen que no saben.
Me cago en los suecos.
Me cago en Aznar ya de paso.
Me cago en los que se interesan por cosas que no les interesan y me cago en los que no se interesan por nada, pero también me cago en los que no les interesa nada.
Me cago en los que hablan vacío y no me cago en los que imprvisan, pero sí me cago en las improvisaciones no improvisadas.
Me cago en los parásitos y me cagaré encima de la mesa de más de uno mientras trabaja.
A veces también cago en el baño.
Me cago en el 20% del 47% de la población española.
Me cago en los peluqueros y me cago en las pelucas.
Me cago en las placas conmemorando muertes y me cago en los que las ponen.
Me cago en los maletines y me cago en los que no saben leer.
Y también me cago en tí.
Y también me cago encima.

